La mayoría de personas empieza a notar cambios en 2 a 4 semanas, especialmente en la caída diaria (menos cabello al peinarse o bañarse). Los cambios en densidad, grosor y apariencia suelen verse con más claridad entre 4 y 12 semanas, dependiendo de tu constancia y de tu caso. Para mejores resultados, úsalo de forma continua como parte de tu rutina capilar.